La Tierra herida
Saturday, April 21st, 2007
Hace unos meses escuché en la televisión a un empresario levantino, completamente seguro de sí mismo, convencido de la validez de sus argumentos, afirmar:"Sólo queremos seguir haciendo lo que hemos hecho hasta ahora, nada diferente; pero se nos ha terminado el agua y necesitamos que la traigan de otro sitio. ¿Quién puede oponerse a eso?".
Me sorprendió que aquel señor, sin duda inteligente, no se planteara siquiera que tal vez lo que "habían hecho hasta ahora" era insostenible, que no se podía mantener, puesto que había llevado al agotamiento de un recurso tan vital como el agua. Es como si yo gastara más de lo que gano, me sorprendiera al quedarme sin blanca y reclamara un aumento de sueldo para seguir manteniendo el tren de vida "de siempre".
Un hidrólogo muy famoso, Peter Gleik, ha escrito que hay que buscar una "nueva vía" (lo que en España se ha llamado "nueva cultura") para el agua. La medida del progreso no debería ser la cantidad de agua que se usa, sino el bienestar individual y colectivo que se obtiene por cada litro utilizado. Dicho de otro modo, no habría que obcecarse preguntándose a cada momento "¿de dónde saco más agua?", sino "¿de qué forma puedo reducir su consumo?"
Podría haber elegido cualquier otro fragmento del libro, pero la gestión sostenible del agua es una de mis debilidades.
Miguel Delibes, escritor vallisoletano conocido por todos y su hijo Miguel Delibes de Castro, biólogo e investigador del CSIC, colaboran en La Tierra herida para darnos una amena visión de las realidades ambientales más importantes en nuestro país y en el planeta.
La narración es un diálogo entre padre e hijo, preguntas y respuestas, que con un lenguaje sencillo acercan al lector a problemas ambientales como la disminución de la capa de ozono, el cambio climático, la escasez de agua dulce y la desertificación o la pérdida de biodiversidad.
En estos días de ferias del libro por nuestra geografía es un título muy recomendable.


