El bosque virtual

bosquevirtualEl bosque virtual es un proyecto en el que todos podemos tomar parte. Se trata de la reforestación y gestión sostenible de 50 hectáreas de selva atlántica en Brasil y está promovido por Acciónatura.

Para participar en él sólo hay que rellenar una encuesta sobre la eficiencia energética de vuestro hogar en la que además se aportan consejos. Por cada encuesta completada se planta un árbol virtual compartido en Second Life y Unión Fenosa dona 1€ a Acciónatura para su proyecto.

Con este post que ahora escribo donarán además 5€, así como por cada anuncio que hagáis de esta iniciativa en vuestros blogs o páginas web (más info). Unión Fenosa se compromete a donar mediante la participación de todos hasta 100.000€.

En mi opinión es una campaña muy bien pensada. El árbol en Second Life tiene un efecto simbólico, la encuesta es una manera de implicarnos en el ahorro de energía en casa y con ello se nos hace partícipes de una donación que se materializará en un proyecto real.

Pocas veces colaborar fue tan sencillo y gratificante.

(Gracias Jose)

Sobre sostenibilidad

El bombardeo que sufrimos últimamente de publicidad verde o ecológica es brutal.

Coches "ecológicos", biocombustibles, bolsas hechas de materiales orgánicos, más energías renovables, envases aun más reciclables, alimentos ecológicos que proceden del quinto pino, bombillas de bajo consumo… La carrera por ser el más "ecológico" ha comenzado. Esto es buena señal porque el ingenio se agudiza cuando hay que satisfacer la demanda de un público dispuesto a pagar dinero por apaciguar su conciencia ambiental.

No es que me haya vuelto loca. Me fascinan todas la iniciativas que pretendan aminorar nuestro impacto sobre el medio ambiente. La cuestión es que no es oro todo lo que reluce… en este caso verde. Hablo de sostenibilidad.

A grandes rasgos, para que cualquier actividad sea sostenible se deben cumplir 3 puntos fundamentales:

- que sea medioambientalmente limpia
- que sea socialmente justa
- que sea económicamente rentable

De esta manera si bien podemos decir que ser sostenibles es una forma de no contribuir al cambio climático, el no contribuir al cambio climático no siempre va a ser sostenible. Aclaro esto último: no va a ser sostenible tal y como se nos está planteando actualmente.

Observo que la no contribución al cambio climático se centra en reducir los gases efecto invernadero emitidos la atmósfera tanto de forma directa (emitiendo menos) como indirectamente (buscando estrategias para retener parte de esas emisiones) pero algunas de estas estrategias están dejando de lado la razón.

Por ejemplo: Algunos de esos nuevos coches ecológicos funcionan con bioetanol. Su resultado es emisiones cero pero ¿de dónde se obtiene ese biocombustible? Si todos utilizásemos este tipo de vehículos la sostenibilidad quedaría muy lejos: utilizar plantaciones para dar de comer a los coches no es ni social ni ambientalmente sostenible.

En este maremagnum de estrategias y acciones para ser más sostenibles uno puede llegar a perderse pero hay una regla que no falla y para la que no es necesario consultar ninguna guía: consumir sólo lo que necesitemos. Y en segundo lugar, con un poquito de interés y de ganas se puede buscar siempre un consumo más responsable, justo y ecológico. Debemos preguntarnos sobre su procedencia: ¿cuántos km ha recorrido hasta llegar a mi hogar?, ¿perjudica al medio ambiente su uso y por extensión que yo lo compre?, ¿en qué condiciones socio-laborales se ha obtenido? y a la hora de comprar un nuevo producto no crearnos una falsa necesidad preguntándonos qué nos aporta.

Os dejo este vídeo de Consume hasta morir extraído de su documental sobre las Grandes Superficies, muy recomendable para la reflexión. Una iniciativa de ecologistas en acción sobre el consumo y los mensajes publicitarios.


YouTube Direkt

Algunos recursos sobre consumo responsable:
Guía para un consumo más responsable (vista en desde el Sekano)
Manual de educación para un consumo sostenible
consumoresponsable.org
cosumaresponsabilidad.org

Impacto sobre factores climáticos

Central térmica, As Pontes (A Coruña)

Los proyectos que se realizan hoy en día deben cumplir una serie de requisitos para que puedan ser llevados a cabo. Uno de estos requisitos son los Estudios de Impacto Ambiental.

En el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se realiza un inventario sobre los distintos bienes ambientales a los que afecta (ecosistemas, calidad de las aguas, calidad del aire…), se evalúan las posibles alternativas para un mismo proyecto y se proponen medidas correctoras en caso de que sea necesario. Ejemplos de medidas correctoras pueden ser: reducir las dimensiones de la modificación que propone el proyecto sobre el medio, la instalación de depuradoras en el caso de vertidos a ríos o de filtros de aire en chimeneas para evitar la emisión de partículas indeseables a la Atmósfera.

Incluso hay proyectos que por sus características no pasarían la Evaluación de Impacto Ambiental; en ese caso se denegaría su realización.

Bien, esto es algo que no ocurre en la práctica. Como ya he comentado aquí en alguna ocasión los proyectos salen adelante prácticamente siempre, anteponiéndose los intereses públicos o privados, de tal manera que se proponen una serie de medidas correctoras a cumplir y el resultado del EIA queda supeditado a dar de paso al proyecto en cuestión.

De esta manera el EIA, que pudiera ser una buena forma de armonizar intereses ambientales y tecnológicos, es hoy día un mero trámite para conseguir la aprobación de proyectos de muy distinta índole, cumpliendo los requisitos ambientales bajo mínimos en muchas ocasiones.(No sé qué pensará de esto el Prof. Gómez Orea)

Me he topado con el siguiente texto de la Normativa de Impacto ambiental en el que hay algo que me ha llamado la atención:

Los estudios de impacto ambiental de los proyectos en los que sea preceptiva su realización deberán incluir una “Evaluación de los efectos previsibles directos e indirectos del proyecto sobre la población, la  fauna, la flora, el suelo, el aire, el agua, los factores climáticos, el paisaje y los bienes materiales, incluído el patrimonio histórico artístico y el arqueológico” y lasMedidas previstas para reducir, eliminar o compensar los efectos ambientales significativos” (art. 2 del R.D 1302/1986).

En los anexos I y II del R. D. se determinan las actividades que deben contar con una evaluación de impacto ambiental entre las cuales figuran: centrales térmicas y otras instalaciones de combustión (de potencia superior a 300MW).

He subrayado factores climáticos con una clara intención. Este Real Decreto es del año 86 y de obligado cumplimiento en proyectos de nueva creación a partir de los dos años de su aprobación. Así que me han surgido ciertas dudas sobre cómo las centrales responsables de emisiones de gases efecto invernadero que se han instalado en España a partir del año 88 han compensado su impacto sobre los factores climáticos.

Una central no puede eliminar sus emisiones. Tampoco reducirlas, como mucho mejorar su eficiencia. Entonces: ¿como compensan sus efectos sobre el cambio climático? ¿Pagan las tasas correspondientes por aquello de "el que contamina paga"? Si así fuera supongo que los costes de la energía serían más elevados y por ende el precio que pagamos por consumir energía en casa, así que me temo cual es la respuesta.

De todas formas no quisiera quedarme con la duda. Si alguien conoce un poco este campo le cedo la palabra.

Foto: de Mariano Grueiro CC: Central Térmica de As Pontes (A Coruña), clasificada como la novena más sucia de Europa en el informe de WWF (visto en arblog).
Respecto de esta central otro informe la clasifica como el mayor foco contaminanate de la UE mientras que leo que acaba de recibir el certificado medioambiental europeo EMAS.
No tengo palabras.

Respuestas vegetales al cambio climático II: Biodiversidad

La biodiversidad o diversidad biológica contempla la variedad de ecosistemas, de seres vivos (desde bacterias a plantas y animales), así como la variedad genética en una especie (ya hablamos del concepto de biodiversidad aquí).

Cuanto mayor sea la diversidad genética de las especies vegetales, mayor será la capacidad de adaptación a posibles perturbaciones, desde el ataque de plagas a un cambio en el clima.
La diversidad genética ha sido clave en la evolución y pervivencia de ecosistemas y especies hasta nuestros días. Por ejemplo: si una enfermedad afecta a una especie, sean animales o plantas, tendrán más posibilidades de reponerse aquellas poblaciones que sean más biodiversas; unos individuos sucumbirán y otros podrán desarrollar inmunidad o ser más resistentes. Una población que sea menos biodiversa en general tendrá menos posibilidades de que algunos individuos sobrevivan. Este es el caso de cultivos en que se usan clones o poblaciones en las que la reproducción o intercambio genético se produce entre un grupo reducido de individuos. Este supuesto depende de la enfermedad y también del "estado de salud" de la población pero en general el recambio genético supone una ventaja frente a cualquier perturbación, como es el caso del cambio climático.

Frente a la tendencia actual de pérdida de biodiversidad, ya comentada en la introducción, en ECOFIARB han estudiado dos especies forestales muy interesantes: la gayuba y la sabina albar.

Gayuba: con frutos o bayasLa gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) es una mata rastrera con una gran amplitud ecológica puesto que la encontramos de 0 a 2.000m de altitud y en distintos tipos de suelos. Se halla sobre todo en la mitad este de la Península Ibérica y raramente en el sur.
Se propaga activamente y tapiza grandes extensiones fijando el suelo. Por ello es una especie muy interesante para su uso en terrenos expuestos a erosión como son taludes de carreteras o áreas incendiadas.

En el estudio han observado que aunque produce muchas flores, pocas dan lugar a frutos y de éstos frutos muy pocos presentan semillas viables (no germinan). Por lo tanto la conclusión es que posee un recambio genético escaso.

Si bien la gayuba se reproduce muy bien por esquejes (un esqueje no deja de ser un clon de la planta de la que procede), su capacidad de producción de semilla viable depende de factores externos como es la proliferación de insectos que polinicen las flores, los cuales dependen de los distintos factores ambientales.
Por su escasa capacidad de intercambio genético, el cambio climático puede llevar a la desaparición de esta especie.

Sabina albarLa sabina albar (Juniperus thurifera) es un árbol de la familia de las cupresáceas (cipreses, enebros) y es una especie relicta que data del período terciario. Hoy día podemos encontrarla en España, los Alpes franceses y norte de África. En la Península Ibérica se encuentra en las montañas interiores del centro, centro norte (sabinares del Arlanza, Burgos) y este. 

De crecimiento muy lento, domina sólo en condiciones extremas: heladas fuertes y sequías rigurosas, situándose en  parameras altas y laderas expuestas.

La única forma de reproducción de esta especie, de fructificación bienal (cada 2 años), es mediante semilla. En el estudio han observado que tan sólo un 4% de esa semilla es viable. En estas condiciones, es realmente asombroso que haya sobrevivido hasta nuestros días y esto se debe a su longevidad, en ocasiones de varios centenares de años.

Las conclusiones para la sabina albar y para las especies con poca producción de semilla viable, son poco alentadoras frente al cambio climático.
La solución para su repoblación es algo compleja, puesto que requiere la recogida de grandes cantidades de semilla, separación de las viables, y esperar a su germinación que puede tardar 2-3 años.

Referencias: conclusiones del proyecto ECOFIARB vistas en Plantas en acción.
fotos: Gayuba de Ómar Runólfsson, CC / Juniperus thurifera de Daniel Montesinos, CC

Actualización:
Sobre Juniperus thurifera: En esta web de Daniel Montesinos podéis encontrar amplia información sobre la sabina albar: desde ecología hasta los resultados de algunas de las últimas investigaciones para esta especie. Algunos de estos resultados han sido utilizados en el proyecto ECOFIARB.

(gracias Dani)

Respuestas vegetales al cambio climático I: Introducción

ecofiarb

"Plantas en acción: desafíos ante el cambio climático" es el título de una exposición que tuve la ocasión de ver hace unas semanas en el Museo de la Ciencia de Valladolid.
En ella se exponían las principales conclusiones que un grupo de científicos del CSIC ha obtenido tras 3 años de investigación sobre las respuestas de los vegetales ante el cambio climático.

Tanto los contenidos de la exposición como los resultados del estudio me han parecido muy interesantes para desarrollar distintos conceptos de interés general. Puesto que el estudio abarca aspectos de diversa índole trataré estos temas a lo largo de varios posts que clasificaré por temáticas.

El objetivo fundamental del estudio han sido las especies mediterráneas leñosas (árboles y arbustos) y el estudio de técnicas para la restauración de la biodiversidad y funcionalidad de hábitats degradados.

La vegetación mediterránea que conocemos hoy es el resultado de siglos de adaptación vegetal a estreses naturales como son la sequía y las oscilaciones climáticas, típicas de nuestra región, y no naturales como es la presión antrópica. El hombre ha tomado parte activa en el modelado de nuestro paisaje mediterráneo ejerciendo una presión sobre los ecosistemas a través de la extracción de madera, leña, corcho, resina y la creación y mantenimiento de praderas para pastos.

A mediados del siglo pasado comenzó la despoblación de los núcleos rurales y el consiguiente abandono del campo. La cabaña extensiva (que es el ganado que se cría en pastos "naturales" a diferencia de la intensiva: en granjas) contribuía a la limpieza del monte donde hoy se extiende el matorral. Los distintos recursos que se extraían de los bosques, como por ejemplo la extracción de leñas, obligaba a los beneficiarios a un buen uso y cuidado de los montes.
En la actualidad las repoblaciones forestales monoespecíficas (plantaciones de una sola especie) y la praderas invadidas por el matorral han supuesto un aumento de vegetación. Esto trae como resultado un riesgo de incendios de mayores consecuencias (por la extensión, debido a la continuidad de material combustible con que se encuentra el fuego) y un empobrecimiento en cuanto a la variedad (biodiversidad) de especies.
Trataré el concepto de biodiversidad en el siguiente post pero al hilo de esta pequeña introducción sobre la situación actual adelanto una de las conclusiones que señala el estudio.

En principio la mayor densidad de vegetación produce efectos beneficiosos. La vegetación protege al suelo de la erosión y se incrementa la infiltración de agua en el suelo. Pero esta misma vegetación que antes no estaba, absorbe más agua en verano, haciendo disminuir el nivel de la capa freática. En el futuro este efecto podría hacer que las especies más dependientes de la capa freática, con mayores requerimientos de agua, desaparecieran.

Web del Proyecto: ECOFIARB.
Coordinador e investigador principal del estudio: Fernando Valladares, (participa también en el proyecto TALMED sobre especies y métodos para la revegetación de taludes).
Autora de la exposición: Susana Domínguez

Apagón contra el cambio climático

J.R.Mora
La tele también. Son sólo 5 minutos.

Como ya fue noticia en distintos medios y no iba a aportar mucho dedicándole un post en este blog, simplemente enlacé el apagón contra el cambio climático en el banner que aparece en el menú de la derecha. abajo.

Poco a poco se han ido sumando el apoyo de diversas asociaciones, algún municipio, e incluso algunos monumentos en París como la Torre Eiffel apagarán sus luces, respaldando así la iniciativa.
Desde nuestro Ministerio de Medio ambiente lo ven con buenos ojos y es que, nadie puede actuar por nosotros.

Viñeta: J. R. Mora (gracias de nuevo)

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Red española de ciudades por el clima

red ciudades clima

Echaba en falta iniciativas contra el cambio climático en las ciudades, y me he encontrado con la web de la Red Española de Ciudades por el Clima.

Parece ser que se firmó el convenio de colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente a finales de 2004 para dar comienzo a este proyecto. Cualquier municipio que lo desee puede solicitar sumarse a la Red por decisión en el pleno municipal y el Alcalde debe hacer público a los ciudadanos su decisión de trabajar para controlar las emisiones.
Aquí podéis ver si vuestra localidad está dentro de la red. Lo cierto es que para ser un proyecto que lleve más de dos años funcionando, las localidades adheridas no son la mayoría, si bien sí están todas las capitales de provincia.

El objeto de la Red es convertirse en un instrumento de apoyo técnico para estas corporaciones locales, ofreciéndoles herramientas para alcanzar un desarrollo sostenible. Los ejes básicos de actuación de la Red son la eficiencia energética y el desarrollo de energías renovables, la arquitectura bioclimática y el urbanismo sostenible.

La Red tiene un plan de actuación para el primer año y los siguientes a la inscripción en la misma. Os sugiero que entréis a echar un vistazo a este plan y penséis si habéis visto esas iniciativas en vuestra ciudad.
Algunas, que no todas, brillan por su ausencia. Por ejemplo: las campañas de sensibilización sobre uso eficiente de la energía, el impulso de los equipamientos domésticos eficientes (clase A) para el buen uso de la energía en los hogares particulares, o la racionalización del uso y consumo de suelo.
Seguro que más de una se me ha escapado, que no estoy al tanto de todo lo que ocurre en mi ciudad. La conclusión es que sigo echando en falta, sobre todo, las campañas de información ciudadana.

Actualización:
Os recomiendo las interesantes reflexiones de Indarki sobre el urbanismo como herramienta energética y climática.

Bosques y cambio climático II

Variación del albedo

Continuamos el artículo del que hablábamos en el post anterior: Bosques y cambio climático.
A continuación hago un resumen-traducción personal, de lo que a mí me ha parecido más interesante. Ruego que me comentéis, quienes leáis el original, si omito algo importante o cometo algún error.

Para introducir el tema es importante explicar que la Tierra refleja parte de la radiación que recibe del Sol. Una parte es reflejada por la atmósfera, otra parte es reflejada por las nubes y por último, por la superficie terrestre. A la cantidad de radiación que es reflejada por la superficie terrestre se le denomina albedo.

Por ejemplo: la nieve tiene un albedo alto, refleja bien la radiación solar, contribuyendo al enfriamiento terrestre evitando que esa radiación sea absorbida.
La reflexión de la radiación es un factor cuyo efecto sobre el clima ya se conocía.

Pues bien, estos investigadores han estudiado cómo afecta al clima el pasar de tener una superficie cubierta por un cultivo agrícola o hierba a una cubierta por bosque.
Han hecho una simulación utilizando distintas formas de vegetación (árboles, arbustos, herbáceas) y suelo desnudo. Han tenido en cuenta los distintos tipos de vegetación que encontraríamos a distintas latitudes (aunque de forma simplificada). Con todo esto, y teniendo en cuenta los intercambios de calor tierra-océanos y la circulación atmosférica, han obtenido un balance térmico.

Los bosques conducen a un calentamiento debido a que el efecto albedo es menor en estos (al ser más oscuros reflejan menor radiación) y por otro lado, favorecen el enfriamiento debido a la evapotranspiración.

De la aplicación del modelo para los distintos tipos de vegetación obtienen que cualquier tipo causa calentamiento (enfriamiento) a altas (bajas) latitudes si se compara con suelo desnudo, y que mientras, en presencia de bosques, el efecto albedo sobre el clima sería dominante en latitudes medias y altas, en latitudes bajas lo sería la evapotranspiración, debido en parte a la relación exponencial entre temperatura y presión de saturación de vapor.

Sus resultados indican que la sustitución generalizada de la vegetación actual por bosques, en áreas boreales y en latitudes medias templadas, podría suponer un calentamiento de 1.3ºC. Mientras que si fuera totalmente sustituída por herbáceas, se obtendría un descenso de temperatura de 0.4ºC.

Otros resultados interesantes: Obtienen que comparando frente a suelo desnudo, la presencia de vegetación de herbáceas/matorral contribuye al enfriamiento en 0.03ºC.
Para la vegetación actual frente a suelo desnudo se obtiene un calentamiento de 0.35ºC, debido a la presencia de bosques boreales.

Finalizan diciendo que a largo plazo, los bosques boreales podrían producir el efecto contrario al deseado. Es decir que se planten con el objetivo de frenar el cambio climático, pero que al final resulte que el calentamiento debido al efecto albedo, sea mayor que el enfriamiento que propician como sumideros de carbono.

Climate effects of global land cover change
S. Gibbard,1 K. Caldeira,2 G. Bala,1 T. J. Phillips,1 and M. Wickett
GEOPHYSICAL RESEARCH LETTERS, VOL. 32

Abstract y descarga si quieres leer el artículo completo.

Este artículo fue publicado en diciembre de 2005. Colaboraron el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de California y el Instituto Carnegie de Washington.

De la Universidad de Montpellier II en colaboración con los anteriores, así como afirmaba en el post anterior, he encontrado este otro artículo, muy interesante, pero que no tiene mucho que ver con lo que narran en la revista Consumer.

Gracias Israel por conseguirme el artículo.

Bosques y cambio climático

hayedo en Monte de Santiago

Este artículo de la revista Consumer me ha dejado estupefacta.
Se refiere a un estudio de cuyos resultados han deducido que plantar árboles en según que latitudes podría no ser beneficioso contra el cambio climático.
La investigación está realizada por un equipo de científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de California, el Instituto Carnegie de Washington y la Universidad de Montpellier II en Francia.

Se han basado en su estudio, en la forma en que contribuyen los bosques en la regulación de la temperatura terrestre. Como sumideros de carbono (toman CO2 en la fotosíntesis incorporando carbono a sus estructuras) y como productores de nubes (resultado de la evapotranspiración) contribuyen al enfriamiento terrestre.
Por el contrario, al tratarse de masas oscuras, absorben calor, contribuyendo al aumento de temperaturas.

Me gustaría mucho ver el informe del estudio porque la información que da el artículo es bastante pobre.(si lo encontráis no dudéis en enlazarlo aquí)

La cuestión es que ese balance térmico da distintos resultados para bosques en regiones boreales y templadas que para bosques tropicales. Cito textualmente: "Los nuevos bosques en las latitudes medias y altas pueden crear un calentamiento neto, si bien confirma la idea de que plantar más árboles en los bosques húmedos tropicales sí puede ayudar a ralentizar el calentamiento global."

No dudo que el estudio esté bien hecho, pero sí soy escéptica frente a que estos resultados sean aplicables en la práctica.

El cambio climático se caracteriza por el aumento de las temperaturas, pero analizar el papel de los bosques en el cambio climático considerando sólo un balance térmico, me parece insuficiente.
Los efectos del aumento de temperaturas acarrean otras consecuencias en las que los bosques juegan un papel fundamental.

El cambio climático trae consigo menos precipitaciones, con las consiguientes sequías, y más episodios de lluvias torrenciales. Frente a estas situaciones los bosques ejercen unas funciones concretas.

Los bosques como reguladores del ciclo del agua, absorben agua de lluvia y favorecen la infiltración en el suelo. Además de que su existencia favorece una mejor calidad del las aguas en nuestros ríos.
También son reguladores de la erosión (de esto ya hablamos el post "De aquellos barros, estos lodos") puesto que retienen el suelo, protegiendo frente a la desertificación, y mitigan las inundaciones, ya que reducen la escorrentía.

Por otra parte el cambio climático afecta a la estructura y funcionamiento de los ecosistemas.

La biodiversidad es un concepto que todos debemos ya conocer. Por si acaso aclararé que contempla la diversidad de ecosistemas, la diversidad de seres vivos (desde especies animales hasta microorganismos) y dentro de cada especie la variedad genética.

Según el Convenio sobre biodiversidad (web):
La diversidad biológica sostiene los bienes y servicios provenientes de los ecosistemas que son cruciales para la supervivencia del hombre y su bienestar.

Entre algunas de las conclusiones del convenio figura el hecho de que la biodiversidad en sí misma supone una ventaja frente a los efectos del cambio climático. Cuanto más biodiverso sea, mejor capacidad de adaptación de las especies o mayor resiliencia, que es la capacidad de un ecosistema para recuperarse a las perturbaciones e impactos. De manera que los esfuerzos deberían volcarse en frenar la destrucción de hábitats y su fragmentación, para asegurar la pervivencia de los ecosistemas y los bienes y servicios que nos proporcionan.
El concepto de biodiversidad también viene a decir que es mejor tener un bosque con distintas especies de árboles y de distintas edades, que una plantación monocultivo (sólo de chopos o de pinos).

Necesitamos conservar los bosques que nos quedan, que son los que albergan una mayor diversidad biológica. Pero también necesitamos de las plantaciones que nos proporcionan numeroros recursos (madera y otros productos no maderables).
Para mí, la mejor manera de enfrentarnos al cambio climático, en lo que a materia de bosques se refiere, es seguir creando y protegiendo los distintos espacios naturales que sustentan la vida de todas las especies que habitan la Tierra, incluída la nuestra.