Donde las dan…

Cuando sucedió la tragedia del Prestige un viejo pescador gallego decía que lo que no es del mar, el mar no lo quiere. Que lo que le das al mar, el mar lo devuelve. Este anuncio de la agencia brasileña DM9DDB para WWF me recuerda aquellas palabras. Algún día nos será devuelto.


 

Farolas inteligentes

lunar-resonant streetlights

Anton Willis, Kate Lydon, y Christina Seely son los integrantes del equipo ganador de la cuarta edición del concurso de diseño Next Generation, creado por la revista Metropolis y que este año buscaba propuestas relacionadas con la energía.

Su proyecto es un innovador concepto de iluminación en exteriores para las ciudades que consiste en remplazar las bombillas actuales por otras con un sensor que mide la luz ambiental producida por la luna y se autoregulan para ahorrar energía.
Según sus datos el alumbrado de las calles supone un 38% del total de la energía utilizada para iluminación en Estados Unidos, produciendo unas emisiones de alrededor de 300 millones de toneladas de carbono cada año, además de impedir a dos tercios de los norteamericanos ver las estrellas. Según los autores del proyecto cambiando las bombillas actuales con las de led regulables que proponen, se podría ahorrar hasta un 95% de la energía utilizada para la iluminación de las calles.

Como casi todos los proyectos de este tipo, es probable que no llegue a ninguna parte, pero reconforta pensar que, por un lado, la preocupación y las iniciativas para frenar el cambio climático siguen creciendo, y por otro, que aún se pueden hacer muchas cosas, y por ideas que no sea.