Agricultura ecológica vs. convencional

El huerto ecológico del Centro de Iniciativas Ambientales “El Tormes”

Este verano estuve de nuevo en el Centro de Iniciativas Ambientales "El Tormes", en Salamanca. Este centro dispone de un huerto ecológico en el que desarrollan actividades educativas y que llamó especialmente mi atención. Víctor Pérez Domínguez, que es biólogo y técnico del centro, se prestó a documentarme sobre la agricultura ecológica y este es el resultado.

La agricultura que nos da hoy de comer y que llamamos convencional comenzó su desarrollo hace apenas 60 años. A raíz de la 2ª Guerra Mundial, la abundancia de productos químicos sintéticos contribuyó a la proliferación de su uso como pesticidas y abonos químicos. Esto dió como resultado el incremento de la producción de alimentos a escala industrial. Más tarde, la progresiva mecanización de las labores agrícolas ha dado lugar a la creación de grandes monocultivos en todo el mundo.

Al principio los rendimientos se multiplicaron, beneficiándose las industrias alimentarias y la población, claro está, pero posteriormente los niveles de producción han ido descendiendo. El suelo es un recurso renovable pero no inagotable. La producción desciende por el empobrecimiento sucesivo de nutrientes del suelo, que además va acumulando los productos sintéticos que son aplicados alterando la composición y estructura de los ecosistemas circundantes. Este descenso en la fertilidad de los suelos, el impacto ambiental producido unido al elevado gasto en productos fitosanitarios, hacen insostenible la agricultura convencional.

Me he preguntado muchas veces si la agricultura ecológica podría ser una solución a gran escala y a pesar de no ser una experta en este tema después de observar como funciona un huerto ecológico no me resulta difícil imaginar como sería su aplicación a una escala mayor.

En la agricultura ecológica no se usan productos químicos sintéticos, ni sobre el suelo ni sobre la planta. Tampoco se hace uso de plantas genéticamente modificadas (transgénicos). Entonces, ¿como se optimiza el rendimiento de una cosecha?: Cuidando del suelo en lugar de cuidar de la planta.

En la agricultura ecológica la plantación y el suelo forman un equilibrio perfecto. Para alcanzar este equilibrio se requiere una recorversión del terreno y una correcta planificación. Esta planificación consiste, entre otras cosas, en cultivar especies coherentes con el tipo de clima y efectuar una rotación o alternancia de cultivos adecuada. También se contempla la asociación de cultivos compatibles que optimicen la cosecha. Por ejemplo si plantamos judía junto a la planta de maíz, el maíz servirá de tutor a la judía, que es una trepadora, evitando así el uso de tutores de otra naturaleza con los beneficios que supone para la propia producción la asociación gramínea (maíz)-leguminosa (judía).

Las adecuadas rotaciones y asociaciones cuidan de la fertilidad del suelo a la que se puede contribuir con abonados de compost en lugar de los abonos sintéticos que se usan en la agricultura convencional. Las plagas son evitadas mediante la alternancia de cultivos y mediante el equilibrio que se alcanza tras la reconversión del terreno donde es fácil que un organismo que pueda ocasionar una plaga cuente con depredadores capaces de regular su proliferación. En la agricultura convencional este control de plagas se realiza mediante venenos que alteran el ecosistema de tal forma que no existen depredadores que puedan colaborar de forma natural al control de la plaga.

Alcanzar este equilibrio que supone una explotación ecológica puede llevar entre 3-4 años por lo que al principio los agricultores suelen tener pérdidas. Sin embargo, transcurrido este tiempo  parece demostrado que la agricultura ecológica es perfectamente capaz de satisfacer la voracidad del primer mundo así como el hambre del tercero puesto se trata de una práctica sostenible y equilibrada con el entorno.

En este enlace se hace referencia a un artículo de la revista Nature, que no he podido encontrar, sobre un estudio en la rentabilidad de cultivos convencionales vs. ecológicos. Los resultados, al cabo de 15 años, fueron favorables para los ecológicos. La producción en peso y la rentabilidad económica fue similar, sin embargo los beneficios sobre el entorno y la calidad de los alimentos derivados de los cultivos ecológicos los convierte en la mejor alternativa.

Víctor me contaba que son numerosos los agricultores que se están decidiendo a dedicar una pequeña parte de sus terrenos a la agricultura ecológica. Esperemos que estas practicas se extiendan y que podamos disfrutar de alimentos de mejor calidad en el mercado y de un medio ambiente más sano. De momento, estas etiquetas son las que sirven para identificar los productos que han sido producidos bajo estándares aceptados por los distintos consejos oficiales (europeo y nacional por comunidades autónomas):

 Etiqueta europea para la agricultura ecológica   Etiqueta del consejo de agricultura ecológica de Castilla y León
 
Foto: El huerto ecológico, Centro de Iniciativas Ambientales "El Tormes". 

Estoy de vuelta

Gaviota de Audouin

De vuelta de mucho trabajo con mi proyecto y de unas merecidas vacaciones… Lo que en principio iban a ser un par de semanas ausente se han convertido en un largo verano en el que me ha dado tiempo a todo menos a bloguear.

A falta de fotoblog os expongo aquí una de mis capturas de este verano, la gaviota de Audouin (Larus audouinii) también llamada en otras lenguas como el catalán gaviota corsa, puesto que fue descrita por primera vez en Córcega.

Este miembro destacado de nuestra avifauna mediterránea vino a visitarme al atardecer a la Playa de Es Trenc (Mallorca).

Agua escasa

fotografía de la exposición Agua esCasa

Lago del Rey (Brasil 2005). Se estima que murieron 100 toneladas de peces resultado de una intensa sequía que probablemente tenga su origen en el cambio climático.

Agua esCasa es el título de una exposición fotográfica que con motivo del Festival PhotoEspaña 2007 se podrá visitar hasta el 22 de julio en Madrid (más info). 

Adena y la agencia EFE participan en esta exposición con más de un centenar de fotografías que intentan mostrar el mal uso del agua y su escasez en todo el mundo.

"Captadas por 73 reporteros gráficos en todo el mundo, ofrecen un testimonio de la destrucción y fragilidad del medio ambiente que contribuye a que hoy mas de mil millones de personas no tengan acceso al agua, elemento fundamental para el mantenimiento de la vida en el planeta."

"Las imágenes están estructuradas en una introducción y cinco series que reflejan diversos fenómenos que han contribuido a disminuir las reservas y el acceso al agua potable: el cambio climático, el aumento de la demanda y el uso irracional del agua, la contaminación y la alteración del ciclo natural de ríos y zonas húmedas."

Fuentes: WWF/Adena, 20minutos
Foto: Raimundo Valentim (EFE), Manaos (Brasil) 2005  

Nuestros destinos están unidos

biodiversidad

Nuestros destinos están unidos. Protege la biodiversidad.

Este es un ejemplo precioso de cómo con una imagen y pocas palabras se puede sintetizar un concepto tan complejo como es la relación entre la conservación de la biodiversidad y nuestro bienestar y supervivencia.

La imagen forma parte de una campaña promovida por la Fundación Nicolas Hulot en Francia en 2003.
El fotógrafo autor de esta campaña, Jean-Marie Vives, tiene algunos trabajos relacionados con la conservación y el medio ambiente que os recomiendo visitar pues son una auténtica maravilla.

Visto: en advertolog (pinchad para ver otras 2 imágenes de la misma campaña) 

Impacto sobre factores climáticos

Central térmica, As Pontes (A Coruña)

Los proyectos que se realizan hoy en día deben cumplir una serie de requisitos para que puedan ser llevados a cabo. Uno de estos requisitos son los Estudios de Impacto Ambiental.

En el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se realiza un inventario sobre los distintos bienes ambientales a los que afecta (ecosistemas, calidad de las aguas, calidad del aire…), se evalúan las posibles alternativas para un mismo proyecto y se proponen medidas correctoras en caso de que sea necesario. Ejemplos de medidas correctoras pueden ser: reducir las dimensiones de la modificación que propone el proyecto sobre el medio, la instalación de depuradoras en el caso de vertidos a ríos o de filtros de aire en chimeneas para evitar la emisión de partículas indeseables a la Atmósfera.

Incluso hay proyectos que por sus características no pasarían la Evaluación de Impacto Ambiental; en ese caso se denegaría su realización.

Bien, esto es algo que no ocurre en la práctica. Como ya he comentado aquí en alguna ocasión los proyectos salen adelante prácticamente siempre, anteponiéndose los intereses públicos o privados, de tal manera que se proponen una serie de medidas correctoras a cumplir y el resultado del EIA queda supeditado a dar de paso al proyecto en cuestión.

De esta manera el EIA, que pudiera ser una buena forma de armonizar intereses ambientales y tecnológicos, es hoy día un mero trámite para conseguir la aprobación de proyectos de muy distinta índole, cumpliendo los requisitos ambientales bajo mínimos en muchas ocasiones.(No sé qué pensará de esto el Prof. Gómez Orea)

Me he topado con el siguiente texto de la Normativa de Impacto ambiental en el que hay algo que me ha llamado la atención:

Los estudios de impacto ambiental de los proyectos en los que sea preceptiva su realización deberán incluir una “Evaluación de los efectos previsibles directos e indirectos del proyecto sobre la población, la  fauna, la flora, el suelo, el aire, el agua, los factores climáticos, el paisaje y los bienes materiales, incluído el patrimonio histórico artístico y el arqueológico” y lasMedidas previstas para reducir, eliminar o compensar los efectos ambientales significativos” (art. 2 del R.D 1302/1986).

En los anexos I y II del R. D. se determinan las actividades que deben contar con una evaluación de impacto ambiental entre las cuales figuran: centrales térmicas y otras instalaciones de combustión (de potencia superior a 300MW).

He subrayado factores climáticos con una clara intención. Este Real Decreto es del año 86 y de obligado cumplimiento en proyectos de nueva creación a partir de los dos años de su aprobación. Así que me han surgido ciertas dudas sobre cómo las centrales responsables de emisiones de gases efecto invernadero que se han instalado en España a partir del año 88 han compensado su impacto sobre los factores climáticos.

Una central no puede eliminar sus emisiones. Tampoco reducirlas, como mucho mejorar su eficiencia. Entonces: ¿como compensan sus efectos sobre el cambio climático? ¿Pagan las tasas correspondientes por aquello de "el que contamina paga"? Si así fuera supongo que los costes de la energía serían más elevados y por ende el precio que pagamos por consumir energía en casa, así que me temo cual es la respuesta.

De todas formas no quisiera quedarme con la duda. Si alguien conoce un poco este campo le cedo la palabra.

Foto: de Mariano Grueiro CC: Central Térmica de As Pontes (A Coruña), clasificada como la novena más sucia de Europa en el informe de WWF (visto en arblog).
Respecto de esta central otro informe la clasifica como el mayor foco contaminanate de la UE mientras que leo que acaba de recibir el certificado medioambiental europeo EMAS.
No tengo palabras.

Partido por un rayo

Sabina albar hendida por un rayo

Sabina albar (Juniperus thurifera) hendida por un rayo. 18 de agosto de 2005, Arcones (Segovia).

A veces ocurre.
Para los que se lo estén preguntando: tan sólo el 4% de los incendios forestales que se producen en España se debe a causas naturales, es decir, a la acción de los rayos.
Un 15% se debe a negligencias, un 36% son intencionados y un 40% se producen por causas desconocidas (fuente: WWF 2005).

He descubierto esta foto de Luis Fernández García en la Wikimedia. Luis es Biólogo y tiene una galería de fotos muy interesantes; en algunas se pueden observar las estructuras reproductivas de algunas especies botánicas mediterráneas y ornamentales.

WWF:Incendios forestales 2005:¿Por qué se queman los montes españoles?
Foto: Luis Fernández García, CC 

Respuestas vegetales al cambio climático II: Biodiversidad

La biodiversidad o diversidad biológica contempla la variedad de ecosistemas, de seres vivos (desde bacterias a plantas y animales), así como la variedad genética en una especie (ya hablamos del concepto de biodiversidad aquí).

Cuanto mayor sea la diversidad genética de las especies vegetales, mayor será la capacidad de adaptación a posibles perturbaciones, desde el ataque de plagas a un cambio en el clima.
La diversidad genética ha sido clave en la evolución y pervivencia de ecosistemas y especies hasta nuestros días. Por ejemplo: si una enfermedad afecta a una especie, sean animales o plantas, tendrán más posibilidades de reponerse aquellas poblaciones que sean más biodiversas; unos individuos sucumbirán y otros podrán desarrollar inmunidad o ser más resistentes. Una población que sea menos biodiversa en general tendrá menos posibilidades de que algunos individuos sobrevivan. Este es el caso de cultivos en que se usan clones o poblaciones en las que la reproducción o intercambio genético se produce entre un grupo reducido de individuos. Este supuesto depende de la enfermedad y también del "estado de salud" de la población pero en general el recambio genético supone una ventaja frente a cualquier perturbación, como es el caso del cambio climático.

Frente a la tendencia actual de pérdida de biodiversidad, ya comentada en la introducción, en ECOFIARB han estudiado dos especies forestales muy interesantes: la gayuba y la sabina albar.

Gayuba: con frutos o bayasLa gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) es una mata rastrera con una gran amplitud ecológica puesto que la encontramos de 0 a 2.000m de altitud y en distintos tipos de suelos. Se halla sobre todo en la mitad este de la Península Ibérica y raramente en el sur.
Se propaga activamente y tapiza grandes extensiones fijando el suelo. Por ello es una especie muy interesante para su uso en terrenos expuestos a erosión como son taludes de carreteras o áreas incendiadas.

En el estudio han observado que aunque produce muchas flores, pocas dan lugar a frutos y de éstos frutos muy pocos presentan semillas viables (no germinan). Por lo tanto la conclusión es que posee un recambio genético escaso.

Si bien la gayuba se reproduce muy bien por esquejes (un esqueje no deja de ser un clon de la planta de la que procede), su capacidad de producción de semilla viable depende de factores externos como es la proliferación de insectos que polinicen las flores, los cuales dependen de los distintos factores ambientales.
Por su escasa capacidad de intercambio genético, el cambio climático puede llevar a la desaparición de esta especie.

Sabina albarLa sabina albar (Juniperus thurifera) es un árbol de la familia de las cupresáceas (cipreses, enebros) y es una especie relicta que data del período terciario. Hoy día podemos encontrarla en España, los Alpes franceses y norte de África. En la Península Ibérica se encuentra en las montañas interiores del centro, centro norte (sabinares del Arlanza, Burgos) y este. 

De crecimiento muy lento, domina sólo en condiciones extremas: heladas fuertes y sequías rigurosas, situándose en  parameras altas y laderas expuestas.

La única forma de reproducción de esta especie, de fructificación bienal (cada 2 años), es mediante semilla. En el estudio han observado que tan sólo un 4% de esa semilla es viable. En estas condiciones, es realmente asombroso que haya sobrevivido hasta nuestros días y esto se debe a su longevidad, en ocasiones de varios centenares de años.

Las conclusiones para la sabina albar y para las especies con poca producción de semilla viable, son poco alentadoras frente al cambio climático.
La solución para su repoblación es algo compleja, puesto que requiere la recogida de grandes cantidades de semilla, separación de las viables, y esperar a su germinación que puede tardar 2-3 años.

Referencias: conclusiones del proyecto ECOFIARB vistas en Plantas en acción.
fotos: Gayuba de Ómar Runólfsson, CC / Juniperus thurifera de Daniel Montesinos, CC

Actualización:
Sobre Juniperus thurifera: En esta web de Daniel Montesinos podéis encontrar amplia información sobre la sabina albar: desde ecología hasta los resultados de algunas de las últimas investigaciones para esta especie. Algunos de estos resultados han sido utilizados en el proyecto ECOFIARB.

(gracias Dani)

Respuestas vegetales al cambio climático I: Introducción

ecofiarb

"Plantas en acción: desafíos ante el cambio climático" es el título de una exposición que tuve la ocasión de ver hace unas semanas en el Museo de la Ciencia de Valladolid.
En ella se exponían las principales conclusiones que un grupo de científicos del CSIC ha obtenido tras 3 años de investigación sobre las respuestas de los vegetales ante el cambio climático.

Tanto los contenidos de la exposición como los resultados del estudio me han parecido muy interesantes para desarrollar distintos conceptos de interés general. Puesto que el estudio abarca aspectos de diversa índole trataré estos temas a lo largo de varios posts que clasificaré por temáticas.

El objetivo fundamental del estudio han sido las especies mediterráneas leñosas (árboles y arbustos) y el estudio de técnicas para la restauración de la biodiversidad y funcionalidad de hábitats degradados.

La vegetación mediterránea que conocemos hoy es el resultado de siglos de adaptación vegetal a estreses naturales como son la sequía y las oscilaciones climáticas, típicas de nuestra región, y no naturales como es la presión antrópica. El hombre ha tomado parte activa en el modelado de nuestro paisaje mediterráneo ejerciendo una presión sobre los ecosistemas a través de la extracción de madera, leña, corcho, resina y la creación y mantenimiento de praderas para pastos.

A mediados del siglo pasado comenzó la despoblación de los núcleos rurales y el consiguiente abandono del campo. La cabaña extensiva (que es el ganado que se cría en pastos "naturales" a diferencia de la intensiva: en granjas) contribuía a la limpieza del monte donde hoy se extiende el matorral. Los distintos recursos que se extraían de los bosques, como por ejemplo la extracción de leñas, obligaba a los beneficiarios a un buen uso y cuidado de los montes.
En la actualidad las repoblaciones forestales monoespecíficas (plantaciones de una sola especie) y la praderas invadidas por el matorral han supuesto un aumento de vegetación. Esto trae como resultado un riesgo de incendios de mayores consecuencias (por la extensión, debido a la continuidad de material combustible con que se encuentra el fuego) y un empobrecimiento en cuanto a la variedad (biodiversidad) de especies.
Trataré el concepto de biodiversidad en el siguiente post pero al hilo de esta pequeña introducción sobre la situación actual adelanto una de las conclusiones que señala el estudio.

En principio la mayor densidad de vegetación produce efectos beneficiosos. La vegetación protege al suelo de la erosión y se incrementa la infiltración de agua en el suelo. Pero esta misma vegetación que antes no estaba, absorbe más agua en verano, haciendo disminuir el nivel de la capa freática. En el futuro este efecto podría hacer que las especies más dependientes de la capa freática, con mayores requerimientos de agua, desaparecieran.

Web del Proyecto: ECOFIARB.
Coordinador e investigador principal del estudio: Fernando Valladares, (participa también en el proyecto TALMED sobre especies y métodos para la revegetación de taludes).
Autora de la exposición: Susana Domínguez

Sobre el Día de la Tierra

Día de la TierraAnunciábamos estos días con este pequeño banner arriba a la derecha, que nos sumábamos a la campaña de ponte el lazo verde con motivo del Día de la Tierra. Se habían organizado manifestaciones para llamar la atención de nuestros políticos en algunas (pocas) ciudades. Al menos en la de Madrid los medios dicen que miles de personas apoyaron el lema "frente al Cambio Climático, menos CO2".

En distintas cadenas de TV se han hecho hoy eco de variados temas relacionados con los problemas ambientales, pero también es cierto que de un tiempo a esta parte en los telediarios se habla de cambio climático y de medio ambiente con mayor frecuencia. Esto se va haciendo extensible a otros medios. Este fin de semana el diario El País inauguraba un nuevo suplemento mensual: Tierra, dedicado al medio ambiente.
También sigo descubriendo otros blogs que se van sumando a la Red de Blogs de E&M que continúa creciendo. Cada vez hablamos más sobre qué hacer con nuestro dañado medio ambiente y eso es bueno.

La semana pasada se presentaba el Anteproyecto de Ley del patrimonio natural y la biodiversidad en el Consejo de Ministros para la conservación de flora y fauna, y un estudio de CCOO revelaba que España ha reducido las emisiones de gases efecto invernadero en un 4,1% en el último año. Aunque el mérito de esta reducción no se deba a nuestra tímida contribución sino más bien al cálido invierno (sin necesidad de calefacción) y al aumento del precio de los combustibles fósiles, es una muestra de que las tasas de emisión no son inamovibles.

Aún muy lejos de alcanzar Kioto, no me cansaré nunca de decir que cada pequeño paso por parte de cada uno de nosotros es importante. Un paso más cerca de la sostenibilidad, un paso más cerca de aprender de los graves errores cometidos que nos han conducido irremediablemente hacia el cambio climático.

Probablemente lo único positivo que nos pueda traer el cambio climático sea la reflexión sobre la conciencia ambiental global ausente. 

Hoy lo único que me ha abstraído de este "optimismo" que me rodeaba por todas partes ha sido el salir a la calle. No ha sido la temperatura sino el olor que traían los campos. Huele a verano…¡en abril!

Me he dejado llevar por este bonito himno de Macaco… mañana será otro día.

La Tierra herida

La Tierra heridaHace unos meses escuché en la televisión a un empresario levantino, completamente seguro de sí mismo, convencido de la validez de sus argumentos, afirmar:"Sólo queremos seguir haciendo lo que hemos hecho hasta ahora, nada diferente; pero se nos ha terminado el agua y necesitamos que la traigan de otro sitio. ¿Quién puede oponerse a eso?".
Me sorprendió que aquel señor, sin duda inteligente, no se planteara siquiera que tal vez lo que "habían hecho hasta ahora" era insostenible, que no se podía mantener, puesto que había llevado al agotamiento de un recurso tan vital como el agua. Es como si yo gastara más de lo que gano, me sorprendiera al quedarme sin blanca y reclamara un aumento de sueldo para seguir manteniendo el tren de vida "de siempre".
Un hidrólogo muy famoso, Peter Gleik, ha escrito que hay que buscar una "nueva vía" (lo que en España se ha llamado "nueva cultura") para el agua. La medida del progreso no debería ser la cantidad de agua que se usa, sino el bienestar individual y colectivo que se obtiene por cada litro utilizado. Dicho de otro modo, no habría que obcecarse preguntándose a cada momento "¿de dónde saco más agua?", sino "¿de qué forma puedo reducir su consumo?"

Podría haber elegido cualquier otro fragmento del libro, pero la gestión sostenible del agua es una de mis debilidades.

Miguel  Delibes, escritor vallisoletano conocido por todos y su hijo Miguel Delibes de Castro, biólogo e investigador del CSIC, colaboran en La Tierra herida para darnos una amena visión de las realidades ambientales más importantes en nuestro país y en el planeta.
La narración es un diálogo entre padre e hijo, preguntas y respuestas, que con un lenguaje sencillo acercan al lector a problemas ambientales como la disminución de la capa de ozono, el cambio climático, la escasez de agua dulce y la desertificación o la pérdida de biodiversidad.

En estos días de ferias del libro por nuestra geografía es un título muy recomendable.